Fortixon es un complemento alimenticio que está hecho a base de la planta Rhaponticum Carthamoides (Willd.) Jljin, conocida también como Leuzea o la raíz de Maral. Es una especie autóctona de Siberia, Mongolia i Kazakhstan.
Por su alto contenido de sustancias de carácter adaptógeno Leuzea muy a menudo se llama “la planta de la vida”. La composición química de la planta es única por su complejidad y representa una variada mezcla de fitoecdisteroides (sobre todo 20-hidroxiecdizona), aminoácidos y bioflavonoides que mantienen el organismo en las buenas condiciones, aumentan sus defensas naturales y ralentizan los procesos de envejecimiento.
Las sustancias de carácter adaptódeno producen varios efectos conocidos ya que suben el rendimiento físico, químico y biológico del organismo, estimulan rendimiento laboral y deportivo, ayudan a aumentar fuerza y habilidad física y potencian concentración y agilidad mental. Además, favorecen a los procesos de aprendizaje y memorización, también tienen efectos antiestrés y antidepresivos, fortalecen estabilidad sicológica y neurológica.
Destacar que también contribuyen a los procesos de regeneración y rehabilitación, aportan vitalidad y buen estado de ánimo a la gente con autoestima y libido bajos, ayudan a mantener buen estado físico y mental. Tienen un importante aporte inmunológico, alivian efectos negativos que se producen debido a la menopausia, sirven de apoyo para superar síndrome de abstinencia de tabaco y alcohol. Además, aportan la capacidad de mejor adaptación a los cambios climáticos y ambiéntales a los que se ven obligados ejercer trabajos en condiciones extremas y con horarios laborales no convencionales.
Para aumentar las defensas naturales del organismo se recomienda hacer un curso de 10-20 días, tomando 1 - 2 comprimidos por día, dejando deshacer debajo de la lengua preferiblemente por la mañana y a mediodía. Dependiendo del estado individual de cada organismo el ciclo de tomas se puede prolongar hasta 2 meses.